Una opción innovadora para protegerles de la violencia.

El 2020 quedará en nuestra memoria. Lo recordaremos por las acciones llevadas a cabo por los gobiernos del mundo para protegernos de la Covid-19. El confinamiento ha sido una medida adoptada para limitar la propagación del virus pero evidenció otro peligro letal: el aumento de la violencia contra las mujeres, niñas y niños en el hogar.

Al intensificarse el estrés generado por la situación económica, mantener a las mujeres, niñas y niños cerca de los generadores de violencia, y aislarles de los servicios de atención que pueden ayudarles, ocasionó que los abusos contra ellas y ellos se incrementaron. Entonces, surgió la incógnita: ¿cómo apoyar a las mujeres y a sus hijas e hijos para que tengan mayores opciones para salir del entorno violento, alojarse y protegerse de manera segura para superar esta situación?

Ante este panorama, UNICEF, UNFPA, el gobierno federal, los gobiernos estatales y el sector privado, a través de Grupo Posadas, en el marco de la iniciativa Spotlight, sumaron esfuerzos para darle vida a una propuesta sin precedentes: la “Estrategia de alojamiento temporal, seguro y gratuito para mujeres y sus hijos e hijas en situación de violencia”.

En el marco de esta estrategia, los hoteles del Grupo Posadas ofrecen alojamiento y alimentos de manera gratuita hasta por siete noches a mujeres víctimas de violencia de género y a sus hijas e hijos, quienes, para acceder a este beneficio, son valoradas respecto al nivel de riesgo que enfrentan. Asimismo, son canalizadas por los centros de justicia e instancias de las mujeres, ejecutando así un modelo de atención único en su tipo que abarca población pocas veces considerada por otras formas de alojamiento, como la inclusión de los hijos adolescentes varones y las mujeres adultas mayores.

Para implementar esta estrategia se ha capacitado y sensibilizado al personal de Grupo Posadas para que conozcan el fenómeno de la violencia de género y dimensionen la importancia de su participación. En palabras de Dalia, una de las personas que representan al Grupo Posadas: “el valor de esta iniciativa es inconmensurable en términos financieros porque al ofrecer un espacio seguro, estamos salvando vidas”.

Y es cierto. Para las mujeres que han utilizado alojamiento temporal en los hoteles, éste les ha significado un sitio de reposo digno y seguro, donde puedan decidir los pasos a seguir para alejarse de las situaciones de violencia que han sufrido.

Tal es el caso de Mariana, una mujer indígena de 27 años que huyó de su comunidad en Chiapas cuando su marido la intentó ahorcar frente a sus tres hijos varones de 10, 11 y 13 años. Durante su alojamiento, opinó:

“es un espacio muy bonito, jamás pensé poder estar en un lugar así, la gente del hotel ha sido muy amable conmigo y mis hijos. Al principio tuve miedo de que pudiéramos ser discriminados, pero ha sido todo lo contrario. Este tiempo en el hotel me ha servido para hablar con mis hijos, me han contado cosas que jamás imaginé que sentían, me apoyan y estamos juntos en esto, ha sido un espacio para conocerlos mejor, siento menos miedo que el que tenía cuando empezó esta pesadilla. Estamos muy agradecidos por el trato y el espacio.”

También, se han recibido a mujeres como Martha. Ella es colombiana, tiene 83 años y llegó a México para visitar a su hijo. Él y su nieto la violentaron hasta que no pudo más y pidió ayuda. Ella expresó:

“mi situación es muy difícil, estoy en un país nuevo donde mis únicos conocidos son quienes me maltratan. Pero en el hotel me he sentido protegida, me han tratado con respeto y me han hecho sentir parte de una familia. Estoy muy agradecida con la gente de aquí por todas sus atenciones.”

En estos y todos los casos recibidos, el personal de Grupo Posadas ha desempeñado un papel fundamental en la operación de la estrategia. Andrés es gerente de uno de los hoteles y, al recibir al primer caso, mencionó que pudo notar cómo la cara de la mujer cambió al momento de ingresar. Andrés la saludó llevando su mano derecha al corazón para darle la bienvenida, y ella sonrió. Para él, la sonrisa de una persona que ha tenido que dejar su hogar a causa de la violencia lo ha valido todo. Andrés ahora se siente parte de la lucha contra la violencia y así ha organizado a su personal para brindarle a las mujeres, sus hijas e hijos una experiencia de calidez y tranquilidad.

La estrategia también ha generado un impacto en el personal del servicio público. Teresa, trabajadora social de uno de los centros de justicia para las mujeres, considera que los hoteles simbolizan una opción más para las mujeres que buscan apoyo, ya que los servicios de atención a la violencia contemplaban un perfil que hoy día se encuentra rebasado por la propia dinámica del fenómeno, que afecta a mujeres de todas las edades, desde niñas hasta adultas mayores. Para ella, se trata de un esfuerzo sin precedentes que incorpora al sector hotelero, caracterizado por su sensibilidad y disposición.

Teresa ha constatado que, para las mujeres que han hecho uso del alojamiento, este espacio les ha permitido reflexionar sin angustias sobre las decisiones a tomar para romper el círculo de violencia en el que se encuentran inmersas, y, junto con las instituciones responsables, buscar sus redes de apoyo como familiares, amistades, compañeras/os de trabajo u otras instituciones que les ayudarán a superar el contexto de violencia que viven para que poco a poco puedan tener un proyecto de vida autónomo y sostenible.

El 2020 no solo nos ha obligado a responder de manera decidida y creativa a la Covid-19, sino también al grave y persistente problema de la violencia contra las mujeres, niñas, niños y adolescentes en el entorno familiar. En esta labor se ha integrado al sector hotelero, que ha aportado capital humano y espacios que se han convertido en un remanso para las víctimas.

Esta estrategia tripartita continúa operando y seguramente nos dejará muchas lecciones, pero la primera, sin duda, es el valor de la innovación, la complementariedad y el compromiso social para hacer algo diferente en favor de los derechos humanos de las mujeres, las niñas y los niños en México.

Recuerda, si eres víctima de cualquier tipo de violencia, o conoces a alguna mujer, niña o adolescente que lo sea, marca a la línea de emergencia 9-1-1 desde cualquier parte del país o consulta las líneas telefónicas de apoyo de las entidades federativas  y de los centros de justicia para las mujeres.

www.unicef.org/mexico

Deja una respuesta